Siestas largas elevan mortalidad en mayores de 56, según estudio
Un nuevo estudio indica que siestas largas en mayores de 56 elevan la mortalidad. Podrían señalar problemas de salud subyacentes.
Una reciente investigación científica ha arrojado luz sobre los hábitos de sueño en adultos mayores, señalando una posible correlación preocupante. El estudio, cuyas conclusiones fueron difundidas por medios nacionales como Clarín, indica que las personas mayores de 56 años que toman siestas largas y frecuentes podrían enfrentar un mayor riesgo de mortalidad.
Los hallazgos de esta nueva investigación sugieren que el hábito de la siesta prolongada no sería meramente una costumbre inofensiva. Por el contrario, los expertos detrás del estudio plantean que esta práctica podría actuar como un indicador de la presencia de un problema de salud subyacente que aún no ha sido diagnosticado o abordado, demandando atención médica.
En términos más específicos, el estudio detalla una relación directa entre la duración de las siestas y la tasa de mortalidad en este grupo etario. Se ha determinado que por cada hora adicional de siesta que estas personas mayores de 56 años añaden a su rutina, la tasa de mortalidad asociada aumenta en un 13 por ciento.




