El estrés crónico duplica riesgo de infarto
Un especialista advierte que el estrés sostenido afecta al corazón y puede duplicar el riesgo de infarto, y detalla los síntomas para detectarlo a tiempo.
El estrés crónico se define como la exposición prolongada a situaciones que generan tensión psicológica y fisiológica de forma continua. A diferencia del estrés puntual, que desaparece cuando la causa se elimina, el crónico permanece y se instala en el organismo, modificando procesos metabólicos y hormonales.
El experto entrevistado por LN+ describió una serie de señales que permiten identificar el problema antes de que se agrave: cansancio persistente, irritabilidad, dificultades para conciliar o mantener el sueño y problemas de concentración. Reconocer estos indicadores es fundamental para intervenir a tiempo y evitar consecuencias mayores.
Según el especialista, el estrés sostenido tiene un impacto directo sobre el sistema cardiovascular. La constante liberación de cortisol y adrenalina eleva la presión arterial y favorece la inflamación de las arterias, lo que, en conjunto, puede duplicar la probabilidad de sufrir un infarto. La advertencia subraya la necesidad de políticas de salud pública que incluyan la prevención del estrés como parte de la agenda económica y social.




